Ecuador es el mayor exportador mundial de banano, con cerca del 30 % del comercio global . También es, desde 1997, el único país agroexportador del mundo que fija por ley un precio mínimo de sustentación (PMS) a uno de sus principales productos de exportación . La Ley del Banano establece que el PMS equivale al costo de producción promedio nacional más una utilidad razonable, y su incumplimiento se sanciona con prisión de uno a tres años conforme al COIP . Casi tres décadas después, el mecanismo se extendió al arroz y al maíz. La pregunta de fondo sigue sin respuesta: ¿qué le cuesta a Ecuador, en competitividad, ser el único país que sostiene este modelo?
"Ecuador es el único agroexportador del mundo con un precio mínimo fijado por ley"
Banano: el costo de congelar la oferta
La comparación más reveladora no es de precios, sino de productividad. Según el INIAP, el rendimiento promedio del banano ecuatoriano es de unas 1.700 cajas por hectárea al año, mientras Colombia alcanza 2.200, Costa Rica 2.500 y Filipinas 3.000 . Medido en toneladas, la FAO reporta 51,6 t/ha en Costa Rica frente a las 38,8 t/ha del INEC para Ecuador ; Filipinas llega hasta 60 t/ha en plantaciones modernas de Cavendish . La brecha es estructural.
¿Hasta qué punto la propia Ley explica esta brecha? La evidencia es moderada, no concluyente. El PMS no opera solo: viene acompañado de una restricción legal a nuevas siembras sin autorización del MAG . Esa combinación produce dos efectos plausibles: la restricción congela la frontera productiva mientras la demanda global crecía, y un PMS calculado sobre el costo del productor promedio —no del más eficiente, que es la referencia que importa para competir— diluye el incentivo a invertir en eficiencia. Existen, sin embargo, otros factores con peso documentado: sigatoka negra, número de ciclos de fungicidas, amenaza de Fusarium R4T, edad de plantaciones, costos dolarizados frente a competidores con monedas devaluadas. Lo que sí permite afirmar la evidencia con confianza alta es que Ecuador, como tomador de precios internacional, depende de volumen y eficiencia para competir; eliminar simultáneamente las dos palancas hace estructuralmente más difícil cerrar la brecha. La FAO documenta además una caída drástica de los márgenes ecuatorianos desde 2021 , que el PMS rígido no logra amortiguar. A esto se suma un dato que la normativa ignora: el 55 % de las exportaciones bananeras ya se realizan bajo modalidad spot, con precios negociados semanalmente . El PMS convive con un mercado paralelo legalmente invisible.
"Congelar precios sin controlar el mercado internacional termina debilitando la competitividad"
Canasta básica: cuando el precio fijado se traslada al consumidor
El efecto de un PMS por encima del precio de equilibrio se materializa donde más duele. La canasta familiar básica del INEC alcanzó USD 829,38 en marzo de 2026 . Dos de los tres productos sobre los que Ecuador fija PMS están dentro o detrás de esa canasta: el arroz, directamente entre los 75 productos esenciales, y el maíz amarillo duro, indirectamente como insumo crítico de huevos, pollo y cerdo. Si el PMS queda sobre el precio de equilibrio, ese sobreprecio no se evapora: se traslada aguas abajo, donde solo hay dos pagadores posibles: el consumidor final o el contribuyente vía presupuesto público.
USD829,38%
COSTO DE LA CANASTA FAMILIAR BÁSICA EN MARZO DE 2026
Conviene precisar cómo opera ese segundo mecanismo. Si el precio legal supera al de mercado, los compradores privados reducen sus compras al volumen que pueden colocar al consumidor sin perder margen, y queda un excedente físico sin comprador. El productor entonces tiene dos salidas: vender por debajo del PMS —ilegal pero líquido— o presionar al Estado a comprar al precio oficial. Cuando el Estado compra, eso es la “absorción”: actúa como comprador de último recurso y financia el diferencial con presupuesto público. La compra directa de arroz de mayo de 2026 es exactamente este mecanismo en operación. El resultado es el mismo: el consumidor paga, sea al comprar o vía impuestos.
"Cuando el precio mínimo supera al del mercado, alguien termina pagando la diferencia."
Balanceados: el maíz más caro del mundo
Los datos de CONAVE son contundentes. La cosecha 2024-2025 se comercializó a USD 19,40 por quintal (USD 428/t), un 30 % por encima del precio internacional . Para 2026, el MAG fijó la franja entre USD 17,45 y USD 19,61 por quintal . El sector avícola consume cerca de 1,2 millones de toneladas al año a un precio entre 15 % y 25 % superior al internacional , y ese maíz representa cerca del 42 % del costo del balanceado y un 28 % del costo del pollo final .
"Mantener el maíz por encima del precio internacional impacta directamente en el costo de los alimentos"
La consecuencia se mide en el bolsillo del consumidor. La comparación regional más sistemática de CONAVE —construida con datos de 2018 y no reactualizada con la misma metodología, lo que obliga a leerla con cautela— ubicaba el cerdo ecuatoriano entre 50 % y 80 % más caro que en la Alianza del Pacífico, y el pollo unos 20 % por encima de Perú o Colombia . Más reciente y verificable: el consumo per cápita de pollo cayó de 30,62 kg en 2024 a 28,21 kg en 2025 , una contracción del 7,9 % en un año. ¿Lo explica el PMS del maíz? La respuesta honesta va con una certidumbre baja y su razonamiento económico es plausible: si el balanceado encarece, el costo se traslada al pollo y el consumo se contrae, pero atribuir el 7,9 % exclusivamente al PMS sería sobre afirmar: en el mismo año hubo presión inflacionaria, ajuste tarifario eléctrico, y posible sustitución hacia el consumo de huevo. Lo que sí permite sostener la evidencia, con confianza moderada, es que mantener el insumo principal del balanceado un 30 % por encima del precio internacional contribuye, junto con otros factores, a un consumo per cápita estructuralmente inferior al de los vecinos.
30% más caro
EL MAÍZ ECUATORIANO FRENTE AL PRECIO INTERNACIONAL
¿Subsidios encubiertos? Lo que dice la teoría económica
Conviene llamar a las cosas por su nombre. El OCDE-FAO Agricultural Outlook distingue dos formas de apoyo agrícola: subsidios presupuestarios directos y market price support, políticas que elevan los precios domésticos por encima de los mundiales . La conclusión técnica es directa: un PMS por encima del precio internacional es, económicamente, un subsidio. Lo paga el consumidor en precio, y cuando el Estado compra excedentes, lo paga adicionalmente el contribuyente. La FAO, en su State of Food and Agriculture de 2024, llega a una conclusión convergente desde la contabilidad de costos ocultos del sistema agroalimentario. El Global Development and Environment Institute de Tufts había advertido en 2004 que en países en desarrollo este tipo de soporte tiende a generar distorsiones más severas, porque la señal de precio internacional llega de forma incompleta .
La compra directa del MAG: ¿qué soluciona, qué no?
En este escenario se inscribe la decisión más reciente del MAG: mediante el Decreto Ejecutivo 307, activó la compra pública directa de 20.000 toneladas de arroz en cáscara a USD 34-36 por saca, eliminando piladoras e intermediarios y pagando vía BanEcuador . La frase del ministro Juan Carlos Vega —“Estamos desmontando un sistema que durante años favoreció a intermediarios y permitía distorsiones en perjuicio del agricultor” — captura un problema real: la intermediación capturaba valor a costa del productor, pagando entre USD 11 y 11,50 por quintal de maíz cuando el PMS legal está en USD 17,45, y aplicando descuentos arbitrarios en arroz que el pequeño productor no podía discutir. La medida soluciona algo importante en el corto plazo: garantiza que esas 20.000 toneladas se compren al PMS legal sin que la piladora capture el diferencial, envía una señal sobre el monopsonio local y ofrece un mecanismo de pago trazable.
"La compra estatal cambia al pagador, pero no transforma el modelo."
Pero es importante ser técnicamente honestos: lo que la medida no resuelve es la causa estructural. Sustituye al intermediario privado por el Estado como comprador, pero no elimina la asimetría logística que originó al intermediario; mientras el productor no tenga acceso a infraestructura propia o asociativa de secado, acopio y transporte, seguirá dependiendo de quien sí la tiene. Cuando se acabe el cupo de 20.000 toneladas, el resto de la cosecha vuelve a la dinámica anterior. Tampoco aborda el desfase entre el PMS y el precio internacional, que es lo que origina los excedentes que el Estado debe absorber. Y traslada al contribuyente el costo de una distorsión que el propio mecanismo crea: los USD 8 millones de esta intervención son, económicamente, un subsidio cruzado financiado por todos. Es un cambio de pagador, no un cambio de modelo.
¿Importar arroz y maíz más baratos? El falso dilema
La pregunta suele plantearse como falso dilema entre soberanía alimentaria y eficiencia. La evidencia ecuatoriana ofrece una salida intermedia: pitahaya, brócoli, uvilla o cacao, sin PMS y sin restricciones de siembra. En cacao, Ecuador pasó de rendimientos de 350-400 kg/ha a cerca de una tonelada/ha entre 2015 y 2025 . En el primer bimestre de 2025, las exportaciones de cacao alcanzaron USD 956 millones, un crecimiento del 194 % frente al mismo periodo de 2024 . El sector involucra hoy a más de 180.000 pequeños productores en 600.000 hectáreas distribuidas en las 24 provincias . Un cultivo sin precio fijado puede beneficiar al pequeño productor cuando hay inversión en genética, asistencia técnica y acceso a mercados.
194%
CRECIERON LAS EXPORTACIONES DE CACAO EN 2025
¿Cuál es la pregunta que debemos hacernos?
Ser el único país agroexportador del mundo con PMS desde 1997 no es virtud ni defecto: es una decisión de política pública con costos cuantificables. La productividad rezagada del banano, el sobreprecio del 30 % del maíz, la caída del consumo de proteína animal y el subsidio cruzado que financiamos todos los ecuatorianos son hechos verificables. La compra directa del MAG es un avance frente al monopsonio, pero no sustituye la pregunta de fondo: ¿queremos seguir corrigiendo síntomas con presupuesto público, o estamos dispuestos a rediseñar el mecanismo? Franjas flexibles, reconocimiento legal del precio spot, inversión pública en infraestructura asociativa de secado y acopio, y una política seria de reconversión productiva son los componentes de una respuesta estructural. Lo que no es defendible, con los datos en la mesa, es seguir asumiendo que ser únicos en el mundo nos hace, automáticamente, competitivos.
Fuentes consultadas: FAO, INEC, INIAP, CONAVE, MAG, OCDE-FAO Agricultural Outlook, Harvard Business Review, Asamblea Nacional del Ecuador, ACORBANEC, BanEcuador y Global Development and Environment Institute – Tufts University.
Información complementaria obtenida de informes técnicos, estadísticas sectoriales, normativa ecuatoriana y publicaciones especializadas sobre producción agrícola, competitividad y mercados internacionales.
