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SERVICIO DE LA DEUDA Y BALANCE EXTERNO

El tema fiscal del Ecuador ha sido materia de amplia discusión durante muchos años.  Para el año 2026, el Ecuador tendrá 19 años consecutivos de déficit fiscal. Los análisis hablan de déficit primario, o superávit primario, déficit global o superávit global, y finalmente se toma en cuenta el déficit o superávit del sector público consolidado.

Los temas más frecuentes son medir el déficit en relación al PIB, ver la evolución de la deuda, analizar esta última en términos del % sobre el PIB, y  de cuánto es el servicio de la misma en relación al PIB, y cuánto es el peso de la misma en relación al presupuesto. 

Durante los últimos años, los autores de este artículo hemos expresado consistentemente, a través del Observatorio de política fiscal dirigido por Jaime Carrera quien además elabora todos los informes, así como en sendas entrevistas, artículos, foros y conversatorios donde han participado los dos autores, que el peso de la deuda pública en el Ecuador es insostenible.

El peso de una deuda creciente

De hecho, en el año 2026 el servicio de la deuda (amortizaciones más intereses) superará los 12.800 millones de dólares, considerando, además, que las necesidades de financiamiento totales son infinitamente superiores. De ese monto, el pago de intereses excederá los 4000 millones de dólares, y será superior a lo que se habrá asignado para defensa, educación, o salud durante el ejercicio fiscal en curso, y ciertamente mucho mayor a lo que se asigna a la inversión en el presupuesto.

Décadas de gasto financiado con deuda

Esta difícil situación, es el resultado  de haber mantenido por muchos años  políticas equivocadas; años en los cuáles el presupuesto del Estado, y el Estado en su conjunto, han otorgado subsidios de varias naturalezas: a los combustibles, a la electricidad, bonos para la pobreza y para otros fines, subsidios también a los sistemas de pensiones, así como subsidios implícitos a través del gasto tributario.

Una empresa no toma deuda para pagar sueldos, no para que viajen sus accionistas.  Un país no debe tomar deuda para subsidiar, o para afrontar el gasto corriente, sino fundamentalmente para realizar inversión, de tal suerte que esa inversión mueva la economía, la haga crecer y permita entonces que el repago de la deuda pueda efectuarse.  Hemos vivido a espaldas de esta verdad fundamental por demasiados años

US$ 4.000 MILLONES
PAGO ANUAL DE INTERESES DE LA DEUDA PÚBLICA

La verdadera dimensión del endeudamiento

Cuando hacemos un recuento de toda la deuda oficial registrada como tal, vemos que la cifra que se menciona es de $86.000 millones de dólares. Sin embargo, debemos entender que el IESS contiene en sus balances, una cifra de cuentas por cobrar al gobierno que se acerca a los 30.000 millones de dólares, y que este monto no está contabilizado en la deuda pública en forma oficial, pero sí está en las cifras que el IESS muestra como activos. Una discrepancia de esta magnitud, que representa alrededor del 30% del PIB, muestra no solo una compleja situación financiera del estado, sino la opacidad de las cifras.

Tomando en cuenta esas cuentas por cobrar del IESS al Estado, la deuda total sería entones de $116.000 millones de dólares, o alrededor del 89 % del PIB.

US$ 86.000 MILLONES
MONTO OFICIAL DE LA DEUDA PÚBLICA ECUATORIANA

Si esa deuda fuese falsa, el IESS tendría un problema patrimonial de enorme significado, y sus balances serían falsos.  Si esa deuda es real, ya no podemos entonces hablar de una deuda del 62 % del PIB que es la cifra que normalmente se maneja.

En otras palabras, el peso de la deuda y su servicio, en relación al tamaño del presupuesto del Estado, es una carga de dimensiones gigantescas, imposible de sostener con recurrentes ingresos adicionales, sea por aumento del IVA, disminución de subsidios, o cualquier otra alternativa, en los últimos años  todo aumento de ingreso ha ido  para cubrir el servicio de la deuda. Por ello, a pesar de esfuerzos que sí se han hecho por el lado de aumento de los ingresos, el país no ve aumentos de la inversión, ni la obra pública, ni solución al problema de los atrasos del presupuesto, atenciones en la salud y otras necesidades básicas. La iliquidez de la caja fiscal continúa. Entonces se genera la desesperanza, de ver que aumentan los ingresos, pero que no hay aumento de la inversión pública, que al complementar la inversión privada contribuya al crecimiento de la economía.

Dentro de este análisis, que mira la deuda hacia adentro, en relación al presupuesto y al PIB, no está el análisis de mirar la deuda pública hacia afuera.

Del financiamiento al desequilibrio externo

Durante los últimos años, ha aumentando significativamente el endeudamiento con los Organismos Internacionales, hasta los $30.789 millones. Créditos que, se supone, son para el desarrollo nacional. Sin embargo, lamentablemente, esos créditos por mucho tiempo fueron al saco roto de los subsidios y del gasto burocrático improductivo.

Pero veamos ahora el impacto de los créditos de los Organismos Internacionales sobre la balanza de pagos a través de la cuenta de capitales. En el siguiente cuadro se observa el servicio de la deuda, los desembolsos y el flujo neto para el país, de los recursos que vendrán en 2026 desde los Organismo Multilaterales.

US$ 30.789 MILLONES
ENDEUDAMIENTO ACUMULADO CON ORGANISMOS MULTILATERALES.

Hemos llegado a la situación en la cual, los organismos de desarrollo representan para el Ecuador un flujo neto negativo en la cuenta de capitales.  En pocas palabras, nos van a prestar dinero para pagarles a ellos mismos, pero no nos va a alcanzar, y tendremos que buscar recursos en otro lado para poder amortizar capital e intereses de la deuda multilateral. De hecho, ese desbalance superará los 1000 millones de dólares en el 2026. Para cubrir este desbalance, el Ecuador emitió $2.000 millones de dólares  de Bonos Basura a tasas de interés cercanas al 9 %, muy superiores a las tasas de los créditos de tales organismos. En otras palabras, se endeudó a casi el 9% para pagar créditos que estaban en tasas de alrededor del 5%.

El cuadro siguiente, elaborado por el Observatorio de Política Fiscal, lo resume todo.

Tabla 1
SERVICIO DE LA DEUDA, PRÉSTAMOS Y FLUJOS NETOS.
ORGANISMOS MULTILATERALES. 2026 (USD MILLONES)

Fuente: Boletines de Deuda Ministerio de Finanzas. Acuerdo FMI revisión abril de 2026.

En el 2025, ya se dio el caso que la balanza petrolera, y la cuenta de capitales del sector público fueron en su conjunto negativas. Esto quiere decir, que con divisas generadas por el sector privado, se cubrió el hueco que generaba el sector público en la balanza de pagos. Dicho de otra manera, el gran esfuerzo de migrantes y exportadores, va a cubrir el hueco fiscal que es fundamentalmente subsidios y gasto burocrático.

La factura pendiente

Las cifras están allí. No mienten. El Ecuador necesita, y lo repetimos una vez más, un baño de verdad, y entender la seriedad de los problemas que debemos enfrentar en forma urgente.

La reducción del gigantesco aparato fiscal es impostergable. Un país que entre el 2006 y el 2014 aumentó el tamaño del sector público de un 23% del PIB a un 43%, no puede seguir sosteniendo ese aparato burocrático.

Tampoco pueden continua los subsidios, que sean explícitos o implícitos, contribuyen a esa deuda hoy cada vez más pesada para el Ecuador.