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ELEVADO DÉFICIT FISCAL Y BAJO CRECIMIENTO, RECETA DEL SUBDESARROLLO

En los últimos 46 años, los recurrentes déficits fiscales y el bajo crecimiento de la economía han sido parte de la cultura nacional.  La inversión extranjera directa ha sido casi inexistente, así como, reiterativos los impagos y renegociaciones de la deuda externa. Luego de adoptada la dolarización, el Ecuador no ha efectuado las reformas que lo conduzcan al progreso.

Presupuesto de 2026, poco responsable.

El Sector Público no Financiero está constituido por las Empresas Públicas, las seguridades sociales (IESS, ISSFA e ISSPOL), los GADS (Prefecturas, Municipios, Juntas Parroquiales), y el Presupuesto General del Estado (PGE). Este último encarna la esencia del manejo fiscal del país. No obstante, la liviandad y carencia de rigor de su presentación, solo traduce el desdén por un manejo fiscal responsable.

Ingresos inciertos y con severas restricciones.

Como parte de los ingresos por transferencias de capital se incluyen $5.442 millones (cuadro 1) provenientes de la monetización y venta de activos del sector hidrocarburífero y minero, por proyectos petroleros en curso y futuros y OPC. Ingresos sin sustento real, incluidos para ficticiamente incrementar los gastos en educación y salud, establecidos en la Constitución.

Los ingresos tributarios lucen optimistas con una inflación esperada de 3,2 %. Las autorretenciones de impuesto a la renta en 2025, por más de $2.000 millones, disminuirán la recaudación de 2026. Además, se debe compensar los menores ingresos por el impuesto a las sociedades y por la remisión tributaria solo vigentes en 2025.

Los ingresos petroleros por $3.027 millones (cuadro 1), incluyen el rendimiento de la eliminación del subsidio al diesel, el cual está sobreestimado. El ingreso real petrolero estará afectado por los menores ingresos por la no explotación del ITT, y sujeto a la variación del precio del petróleo y al nivel de producción y exportación petrolera.

El 21 % de los ingresos permanentes está preasignado a los GADs y el 21 % del impuesto a la renta e IVA está preasignado a las universidades. Severas restricciones que solo dejan el 60 % de los impuestos para la gestión fiscal del Ejecutivo. Los ingresos ingresos tributarios están lejos de cubrir los gastos corrientes.

Gastos con profundas limitaciones estructurales.

Los gastos corrientes tienen una extrema inflexibilidad en el peso de los sueldos públicos, transferencias a las seguridades sociales (IESS, ISSFA e ISSPOL), bonos a los pobres y ayudas sociales, y el pago de intereses de la deuda pública (cuadro 1). El total de ingresos, excluido el invento de los $.5442 de transferencias de capital, apenas cubre el gasto corriente. Los subsidios por bonos a los pobres y ayudas sociales por $2.000 millones, y los subsidios a las seguridades sociales por $3.682 millones son un peso poco sostenible.

A la citada estructura del gasto corriente se agrega las transferencias a los GADs, que si bien se registran como gastos de capital, gran parte de las mismas se  destinan a gastos corrientes. Los gastos de inversión son mínimos.

Fuente: MINISTERIO DE FINANZAS. PROFORMA 2026. OPF.

Elevados Déficits primario y global, atentado a la sostenibilidad fiscal.             El déficit primario de $944 millones, resulta de restar a los ingresos totales los gastos totales excluido los intereses de la deuda pública interna y externa (cuadro 2). Es decir, faltan $944 millones para cubrir los gastos totales y, además, faltan $4.470 millones para pagar los intereses de la deuda. La suma de estos dos rubros configura el déficit global de $5.414 millones (cuadro 1). Valor muy superior a los $2.624 millones de déficit establecido en el acuerdo con el FMI (cuadro 3).

Fuente: Proforma 2026. OPF. Acuerdo FMI

El Ecuador debe incurrir en cuantiosas deudas para pagar los intereses, con una economía que crecerá apenas 1,8 %. Nociva combinación que aumentará el stock de deuda pública ($83.000 millones a agosto de 2025) y el pago de intereses y amortizaciones de la misma. Es un circulo perverso endeudarse para pagar los intereses, los que, a su vez, se incrementan con los déficits. El déficit primario refleja la incapacidad del Estado para cubrir sus gastos y el servicio de la deuda pública.

Cuantiosas necesidades de financiamiento con fuentes poco reales y ficticias. Las necesidades de financiamiento, esto es, la suma del déficit, amortizaciones, otros pasivos, CETES, notas del Tesoro, convenios de liquidez y cuentas por pagar, alcanzan los  $24.750 millones (cuadro 3).

¹ Saldos a agosto de 2025.
*En el Acuerdo con el FMI se estiman desembolsos externos por $4.811 millones: multilaterales $2.867 millones, bilaterales $600 millones, comerciales $344 millones, $1.000 millones. Bonos Basura
Fuente: Proforma 2026. OPF. Acuerdo FMI

La emisión de deuda interna por $7.831 millones luce desproporcionada. No será posible hacer roll over de varios vencimientos con el sector privado, GADs, jubilados, proveedores y otros tenedores de deuda interna. El IESS, a agosto de 2025 mantenía un stock de bonos de $13.400 millones, cerca del 50 % de su cartera de inversión.

Se esperan $7.397 millones de desembolsos de organismos internacionales, cifra sin sustento sólido. En el acuerdo con el FMI se estiman préstamos de los organismos multilaterales por $2.867 millones y un total de desembolsos externos por $4.800 millones, incluida la emisión de $1.000 millones de “Bonos Basura” (cuadro 3).  Aún con el déficit y flujo de préstamos del acuerdo con el FMI, habría serias dificultades para cubrir las necesidades de financiamiento.

Intereses y amortizaciones de la deuda pública, incompatibles con la sostenibilidad fiscal y la economía.

En 2026, el pago de intereses y amortizaciones de la deuda pública interna y externa, asciende a $12.822 millones (cuadro 4). Por la deuda externa se cancelarán $6.551 millones, $3.952 millones de amortizaciones y $2.599 millones de intereses. Al FMI por los dos rubros habrá que pagar $1.520 millones, y por los “Bonos Basura” $1.635 millones, $822 millones solo en enero de 2026.

FUENTE: PROFORMA 2026, BASE DEUDA A JULIO DE 2025. ACUERDO FMI TERCERA REVISIÓN OCTUBRE 2025.

El pago de intereses internos y externos por $4.470 millones, supera lo asignado a la Defensa Nacional, a la Policía, a los Ministerios de Salud y Educación. Más que duplica el pago del Bono de Desarrollo Humano, supera lo destinado al pago del 40 % de las pensiones jubilares y multiplica varias veces la ejecución real de la inversión. Entre 2023-2025 el pago de intereses aumenta en $1.283 millones, valor superior a lo obtenido por la eliminación del subsidio al diesel.

En 2026, el desembolso de $2.150 millones de los organismos mulltilaterales, permitiría el pago de $ 2.244 millones de las amortizaciones de sus préstamos (cuadro 4). Habría que encontrar financiamiento para pagar los $813 millones de la amortización de los “Bonos Basura” y para el resto de amortizaciones externas. Aún, si el déficit se reduce a $2.624 millones, mediante más ingresos y menos gastos, habría serias dificultades para financiarlo.

El Ecuador para emitir Bonos Soberanos debe conseguir la calificación de “Grado de Inversión”, lo cual llevaría al riesgo país a alrededor de los 100 puntos, como lo tienen los países que han alcanzado tal grado. Al continuar emitiendo “Bonos Basura” con bajos niveles de crecimiento económico, las cuentas públicas seguirán debilitandose con un peso cada vez mayor del servicio de la deuda pública, hasta que el mismo no pueda pagarse.

Camino al desarrollo: elevado crecimiento económico y equilibrio fiscal.

La persistencia de un pobre crecimiento de la economía y déficits fiscales elevados financiados con costos onerosos, presagian una severa crisis en el futuro.Urgen reformas en la seguridad social, reducción del tamaño del Estado e impulso de su eficiencia, disminución del peso del servicio de la deuda y aumento de los ingresos estatales, a fin de reducir el déficit y construir una historia de sostenibilidad y credibilidad fiscal. Al tiempo de generar un ambiente propicio para la inversión y crecimiento de la economía a tasas superiores al 5 % anual durante varios años.

Con el cimiento de la dolarización, la forja de la sostenibilidad fiscal y el elevado crecimiento económico, será un camino de largo plazo que exige disciplina y esfuerzos colectivos; y, esencialmente, el cabal entendimiento de la grave situación fiscal y de la economía, por tanto, de los esfuerzos y sacrificios que exigen las reformas hacia el progreso.