EL LARGO PLAZO Y EL PRESENTE INMEDIATO
Una de las primeras cosas que deberíamos preguntarnos es si estamos construyendo competencias que nos permitan superarnos y sostenernos en el futuro, y así llegar a una economía del bienestar. Ciertamente, es algo que deberíamos mirar para no estar tan ocupados revisando únicamente el día a día. En una próxima entrega en Punto de Vista abordaré esta mirada hacia el largo plazo. Por ahora, nos ocuparemos del presente inmediato.
Una de las cuestiones que más nos interesa conocer es si las condiciones y el entorno económicos nos permitirán hacer mejores y mayores negocios, generando un escenario de crecimiento y bienestar.
A continuación, revisaremos los principales índices macroeconómicos.
CRECIMIENTO ECONÓMICO
Las autoridades económicas han indicado que en el año 2025 el Producto Interno Bruto crecerá un 3.8%, aunque, según las últimas estimaciones, ese crecimiento sería menor (entre 3.2% y 3.5%). Sin lugar a dudas, se trata de un buen resultado, pues, de acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Central del Ecuador (BCE) y la CEPAL, la región de América Latina crecerá en promedio un 2.4%.
En el siguiente gráfico se recoge la previsión del crecimiento del país presentada por el FMI, posiblemente debido a que aún faltan por actualizar ciertas cifras.
PROYECCIONES DE CRECIMIENTO % Variación Anual Principales Economias

Fuente: Boletín del Sector Productivo, octubre 2025, Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones.
Sin embargo, este crecimiento se explica principalmente como un efecto rebote de la caída del PIB registrada el año anterior. Lo cierto es que el crecimiento de 2025 ha tenido dos impulsores fundamentales:
- Los niveles extraordinarios de exportaciones.
- El flujo de remesas, el más alto desde el inicio de la dolarización.
Quizá lo más relevante a destacar es que, si promediamos el crecimiento de 2024 (-2%) y el de 2025, el resultado se sitúa por debajo del crecimiento poblacional. Esto no es una novedad, pues el crecimiento económico ha sido uno de los indicadores en los que más nos ha costado avanzar como país.
El crecimiento promedio del período 2017–2024 fue de apenas 1.7%, muy cercano al crecimiento de la población, lo que ha provocado que el PIB per cápita registre un crecimiento promedio anual de apenas 0.9%. En términos prácticos, hemos estado marchando casi en el mismo lugar.
Cuando se analiza el PIB desde el enfoque del gasto, se observa que el crecimiento de 2025 se explica básicamente por el sector externo y el consumo, probablemente impulsado por las remesas y los bonos otorgados a sectores específicos, que fomentaron el gasto de los hogares.
2025.II, Contribuciones a la variación interanual (t/t-4) del PIB

Fuente: BCE.
¿QUÉ PASARÁ EN 2026 CON EL CRECIMIENTO ECONÓMICO?
A pesar del buen repunte de la economía, para 2026 tanto las autoridades económicas como los organismos internacionales se muestran más cautos. Se estima que el PIB podría crecer entre 1.8% y 2.0%. No se trata de un mal resultado en comparación con el promedio regional; sin embargo, dado nuestro bajo promedio histórico reciente, resulta urgente que el país recupere o compense con mayores tasas de crecimiento.
PROYECCIÓN DE CRECIMIENTO PARA ECUADOR % Variación Anual

Fuente: Boletín del Sector Productivo, octubre 2025, Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones.
Diversos economistas han señalado que Ecuador debería crecer alrededor del 5% anual para cambiar la dinámica de bajo crecimiento económico. En ese sentido, un 2% es una buena noticia, pero claramente no es suficiente.
Nada hace prever un desempeño significativamente mejor. Es probable que las exportaciones continúen creciendo, aunque ya sin el precio extraordinario del cacao, y que las remesas se mantengan firmes, salvo que factores externos —como decisiones de la administración Trump— alteren ese escenario.
Ecuador cuenta con importantes reservas petroleras, mineras y de gas, pero hace muy poco para aprovecharlas
No se prevé, sin embargo, un mayor flujo de inversión extranjera, que históricamente ha sido una de nuestras grandes debilidades (véase mi artículo “El desafío de atraer inversión extranjera directa en Ecuador”, Revista Punto de Vista).
Ecuador cuenta con importantes reservas petroleras, mineras y de gas, pero hace muy poco para aprovecharlas. Desde hace tiempo se ha señalado la necesidad de alcanzar consensos entre el gobierno, los partidos políticos, la sociedad y el sector empresarial para permitir inversiones en estas áreas, que podrían ofrecer un horizonte mucho más promisorio que el actual.
El caso de Petroecuador merece un análisis aparte. Una empresa que no invierte en nuevos desarrollos —en este caso, por lo menos la renovación de pozos— está condenada a producir y ganar cada vez menos. Un reconocido analista ha advertido que, de mantenerse esta tendencia, Ecuador podría convertirse en importador neto de productos petroleros, lo cual no sería una paradoja, sino una verdadera vergüenza.
EL PRINCIPAL RETO DE 2026: EL DÉFICIT FISCAL
Sin duda, el desafío clave para 2026 será el manejo del déficit fiscal. Los analistas coinciden en que los requerimientos de financiamiento son de tal magnitud que resulta inevitable enfrentar un escenario de mayores impuestos y mayor endeudamiento.
Este tema no se abordará en este artículo, ya que es analizado en detalle por el experto Jaime Carrera en un texto publicado en esta misma edición de la revista: “Elevado déficit fiscal y bajo crecimiento, receta del subdesarrollo”, que recomendamos su lectura.
UN VISTAZO A NUESTRO PRINCIPAL DRIVER DE CRECIMIENTO: LAS EXPORTACIONES
El año 2025 será un año récord. Las exportaciones totales alcanzarían los USD 36.500 millones, con un desempeño especialmente destacado de las exportaciones no petroleras, que superarían los USD 28.000 millones.
EXPORTACIONES TOTALES, PETROLERAS Y NO PETROLERAS
En valor USD FOB en millones y dólares por barril, Enero – Sep 2023, 2024 y 2025

Fuente: Banco Central del Ecuador
La industria camaronera se ha consolidado como el principal exportador mundial, sustentada en una inversión permanente en tecnología, mejora genética y adaptación a estrictos protocolos de bioseguridad. Las cifras disponibles hasta septiembre de 2025 muestran un crecimiento cercano al 20% en comparación con el año anterior.
Los principales desafíos del sector son la diversificación de mercados para reducir la dependencia de China —destino de más del 40% de las exportaciones—, la mejora continua de la calidad y la sostenibilidad, y la gestión de los rendimientos decrecientes propios de industrias maduras.
El banano y los enlatados de pescado registran crecimientos cercanos al 15%, mientras que el cacao continúa mostrando un aumento significativo, del 59%, aunque menor al boom de precios de 2024. Las autoridades priorizan la ampliación de beneficios arancelarios con Estados Unidos y los acuerdos comerciales con Corea del Sur, Canadá, Emiratos Árabes Unidos y Japón.

Fuente: Boletín de Cifras, Comercio Exterior, octubre 2025, Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones.
De esta manera, el BCE estima que la balanza comercial se ubicará en USD 7.433 millones en 2025, impulsada principalmente por la balanza no petrolera. Conviene recordar que, hace pocos años, esta balanza era consistentemente negativa, lo que resalta el dinamismo del sector privado exportador.
BALANZA COMERCIAL TOTAL, PETROLERA Y NO PETROLERA

Fuente: Banco Central del Ecuador
LOS PRECIOS EN LA ECONOMÍA
INFLACION
En relación con el aumento generalizado de precios, la inflación anualizada a noviembre de 2025 fue del 2.06%. Ecuador presenta la inflación más baja de la región y una de las más bajas del mundo. Para 2026, el FMI proyecta una inflación del 2.8%.
Llama la atención que en algunos meses, como ocurrió en noviembre, se haya registrado deflación, lo que sugiere ajustes de precios para mantener el dinamismo de la actividad económica. Algunos analistas atribuyen este comportamiento a la reducción de precios asociada al Black Friday.

Fuente: INEC.
TASAS DE INTERÉS Y CRÉDITO
Las tasas referenciales se han mantenido estables (comparando enero y noviembre). No obstante, debido a la elevada liquidez del sistema bancario y cooperativo, las tasas efectivas han tendido a reducirse durante el año, con el fin de impulsar la colocación de créditos.

Fuente: BCE.
A diferencia de 2024, cuando los depósitos crecieron un 15% y el crédito apenas un 9%, en 2025 esta brecha se ha reducido. Asobanca reporta, a noviembre, un crecimiento de los depósitos del 15.1% y de la cartera crediticia del 12.6%.
Este comportamiento permite anticipar que el escenario de liquidez —impulsado por exportaciones y remesas— se mantendrá, y que bancos y cooperativas continuarán activos en la colocación de créditos para los sectores empresarial y de consumo.
SALARIOS Y EMPLEO
Según la encuesta anual de Deloitte, “el 83% de las empresas consultadas proyecta incrementos salariales para 2026, con un promedio de 3.12%. Los sectores con mayores incrementos previstos son el farmacéutico (3.79%), el financiero (3.57%) y el automotriz (3.40%)”. Este promedio es muy similar al de 2025, cuando los aumentos alcanzaron el 3.05%.
En cuanto al salario básico unificado (SBU), es probable que empleadores y trabajadores no alcancen un consenso, por lo que el incremento será nuevamente definido por el Gobierno. El aumento, anunciado por el Ministro de Trabajo, se ubicaría entre USD 10 y USD 20, es decir, entre un 2% y un 4%. Siguiendo la política salarial aplicada desde el año 2000, este incremento superaría la inflación y permitiría recuperar poder adquisitivo.
No obstante, el principal reto continúa siendo la generación de empleo. A finales de 2025, el empleo adecuado apenas se acerca a los niveles prepandemia de 2019 (38.8%), y aún se encuentra lejos del máximo alcanzado en 2014 (48.8%).
El empleo adecuado ha mejorado en los últimos dos años, situándose en 37.5% a octubre de 2025, pero sigue siendo insuficiente.
La categoría de empleo incluye a todas las personas ocupadas: asalariados, independientes y no remunerados.
Nota: Se excluye la categoría de ocupados no clasificados (0,5%).

Fuente: INEC.
Una tarea pendiente es la modernización de la legislación laboral y salarial, de manera que se promueva una mayor productividad de la fuerza laboral y se reflejen las nuevas realidades que hoy permite la tecnología.
Para una visión más amplia sobre el mercado laboral, se recomienda el artículo “Pequeños avances, grandes desafíos: una visión de la coyuntura de los mercados laborales de la región”, de Juan Jacobo Velasco, Oficial Senior de la OIT, publicado en esta misma edición de Punto de Vista.
A MANERA DE CHECKLIST: ¿QUÉ DEBEMOS HACER LOS GERENTES?
Frente al panorama económico de 2026 y los años siguientes, los gerentes debemos responder a una pregunta clave: ¿estamos haciendo de nuestras empresas organizaciones más competitivas?
Es fundamental evaluar si estamos construyendo las capacidades necesarias para ser más productivos y sostenibles en el tiempo.
Acciones a incorporar en la estrategia
Educación y capacitación. ¿Qué estamos haciendo para que una fuerza laboral cada vez más regulada y costosa se convierta en una fuerza verdaderamente productiva? ¿Contamos con planes de capacitación anuales alineados con las competencias que necesitaremos en el futuro? Es indispensable fortalecer los subsistemas de recursos humanos: reclutamiento, selección, motivación, retención y desarrollo del talento.
Frente al escenario económico de 2026, la competitividad de las empresas dependerá de su capacidad para invertir en educación, tecnología e innovación, construyendo organizaciones más productivas, sostenibles y preparadas para el largo plazo
Preparación tecnológica. En plena revolución de la inteligencia artificial y la transformación digital, debemos preguntarnos si la tecnología que poseemos nos permitirá ser más competitivos. ¿Qué nivel de inversión estamos destinando a la modernización tecnológica? En muchas industrias, es necesario romper el paradigma de que la inversión en tecnología de punta no se justifica.
Sobre este tema, se recomiendan los artículos de Luis Aguirre (“Transformación Digital: Nuevo año, nuevo motor competitivo”) y de Washington Andrade (“IA 2026: La nueva ventaja competitiva en Ecuador”).
Innovación. El Premio Nobel de Economía 2025 ha vuelto a destacar la importancia de la innovación, no solo a nivel microeconómico, sino también macroeconómico. Un análisis más profundo se presenta en mi artículo “La innovación en su mejor momento en la teoría económica”, publicado en Revista Punto de Vista (noviembre 2025).
¿Cómo podemos fomentar un espíritu innovador y emprendedor dentro de nuestras organizaciones? ¿Qué tan cerca estamos de la academia? Tal vez sea el momento de aprovechar el brazo investigativo de las universidades y crear nuestras propias unidades de innovación.
Ecuador necesita el esfuerzo conjunto de todos los actores políticos, económicos y sociales. Sin una visión compartida de desarrollo y bienestar, seguiremos concentrados únicamente en el corto plazo y en la lectura de perspectivas anuales sin una mirada de largo aliento.
Esforcémonos para que, en este año 2026, se abran espacios de consenso sobre las acciones necesarias para construir una verdadera sociedad de bienestar.
