En este momento estás viendo Reestructuración de los Bonos Soberanos

Reestructuración de los Bonos Soberanos

En el mes de septiembre del año 2020, el Gobierno de Lenin Moreno, reestructuró una serie de bonos por valor de USD$17,343 millones que tenían vencimientos de mediano plazo con pago de amortizaciones graduales, los cuales fueron emitidos en el anterior gobierno y en el suyo. Los bonos conocidos como 2030, 2035, 2040,  y PDI, de acuerdo al contrato de emisión deben ser amortizados en diez cuotas semestrales iguales a partir del vencimiento del período de gracia.

CARACTERÍSTICAS FINANCIERAS DE LOS BONOS

A partir del 31 de Enero del 2026 el bono 2030 deberá ser amortizado en diez pagos semestrales hasta su vencimiento el 31 de julio del 2030. Al momento de su emisión la tasa de interés de cupón fue de 0.5% anual, contemplando crecimientos cada semestre hasta llegar al 6,9% anual para los vencimientos desde el 31 de julio del 2024, hasta el 31 de enero del 2030. El saldo de capital de este bono, antes de la operación de recompra,  ascendía a la cantidad de US$3,041.1 millones. Es decir, que el pago semestral para amortizar el capital desde el 31 de enero del 2026 hasta el vencimiento era de US$304, 1 millones.

El Bono PDI, cuyo valor está determinado por los intereses atrasados de los bonos que se canjearon, no devenga una tasa de interés, ya que la Constitución de la República prohíbe el anatocismo, es decir el cobro de intereses sobre intereses. La amortización de este bono deberá hacerse en diez pagos semestrales. El primer pago se inició el 31 de enero del 2026, es decir en la misma fecha de la primera amortización del bono 2030, hasta el vencimiento el 31 de julio del 2030. El saldo de este bono asciende a la cantidad de US$1,004.9 millones. Es decir que el pago semestral para amortizar el capital desde el 31 de enero del 2026 hasta el vencimiento es de US$100.5 millones. Es decir, que a partir del 31 de enero del 2026 hasta el 31 de julio 2030, antes de la recompra de parte de los bonos, el gobierno debía asignar semestralmente la cantidad de US$404.6 millones para amortizar los bonos 2030 y PDI.

El Bono 2035 inicia sus amortizaciones graduales semestrales a partir  del 31 de Enero del 2031 hasta el 31 de julio del 2035. Al momento de su emisión la tasa de interés de cupón fue de 0.5% anual, contemplando crecimientos cada semestre hasta llegar al 6.9% anual para los vencimientos desde el 31 de julio del 2025, hasta el 31 de enero del 2035.El saldo de capital de este bono, antes de la recompra, ascendía a la cantidad de US$6,502.8 millones. Es decir que el pago para amortizar el capital desde el 31 de enero del 2031 hasta el vencimiento era de US$650.3 millones semestrales.

El Bono 2040 inicia sus amortizaciones graduales semestrales a partir del 31 de enero del 2036 hasta el 31 de julio del 2040. Al momento de su emisión la tasa de interés de cupón fue de 0.5% anual, contemplando crecimientos cada semestre hasta llegar al 6.9% anual para los vencimientos desde el 31 de julio del 2029, hasta el 31 de enero del 2040. El saldo de capital de este bono asciende a la cantidad de US$2,982.9 millones. Es decir que el pago para amortizar el capital desde el 31 de enero del 2036 hasta el vencimiento es de US$298.3 millones semestrales.

CARACTERÍSTICAS DE LA OPERACIÓN

El Ecuador presentó el 16 de enero del 2026 una propuesta para recomprar bonos 2030 y 2035 en efectivo, para lo cual anunció que emitiría nuevos bonos para financiar la propuesta. El 26 de Enero del 2026, se publicaron los resultados dando a conocer que los inversionistas pusieron a disposición del Ecuador para ejecutar la operación, US$2,482.7 millones de bonos 2030 y US$2,122.9 millones en bonos 2035. Es decir, un total de US$4,605 millones. El 27 de enero del 2026, el Ecuador anunció que del total ofertado había aceptado recomprar US$2,482.7 millones en bonos 2030 a la par, y US$575,4 millones en bonos 2035 con un diez por ciento de descuento. En total, se aceptaron recomprar US$3,057.5 millones. Para tener el efectivo para la recompra se colocaron en el mercado US$4,000 millones en nuevos bonos. Se emitieron un total de US$2,200 millones a ocho años (2034) a una tasa de 8,75% anual, y US$1,800 millones a trece años (2039) a una tasa de 9,25% anual. Por lo cual, sobraron US$1,000 millones en efectivo incrementando el stock de la deuda externa a una mayor tasa de interés.

IMPACTO FISCAL y FINANCIERO

Apremiado por los pagos que debía realizar el 31 de enero del 2026 por un total de US$404,6 millones correspondiente a las amortizaciones semestrales de los bonos 2030 y PDI, lo recaudado sirvió para el pago de dichas amortizaciones, y para reducir el pago de la amortización del bono 2030 el próximo 31 de julio del presente año hasta su vencimiento. En total, la operación permitirá un pago menor en el orden de US$248,2 millones en las próximas amortizaciones semestrales. El saldo remanente de este bono asciende a la cantidad de US$559,0 millones que deberá ser amortizado en nueve pagos semestrales hasta su vencimiento el 31 de julio de 2030. Sin embargo, la operación resultó más costosa, ya que la tasa de interés se incrementó del 6,9% al 8,75% y 9,25% que devengan los nuevos bonos.

En lo que respecta a la recompra de los bonos 2035, no existe una explicación financiera que respalde la operación. En primer lugar la tasa de interés de los bonos 2035 es de 6,9% anual, y en el tramo recomprado  que asciende a la cantidad de US$575,4 millones se va a pagar una tasa de 9,25% anual. En segundo lugar, las amortizaciones de estos bonos se inician recién el 31 de enero del 2031, por lo cual, las amortizaciones no se constituyen en una amenaza inmediata a la liquidez del presupuesto del Estado.

Finalmente, hay que resaltar que la propuesta hecha a los tenedores de los bonos, dice claramente que los bonos 2030 y 2035 serán recomprados en efectivo. En primera instancia, los bonistas ofertaron US$4,605 millones, y la recompra ascendió a US$3,057.5 millones. El Ecuador colocó un total de US$4,000 millones, que con el descuento en la recompra de los 2035 de US$57,5 millones, quedó un saldo del total de bonos vendidos de US$1,000 millones, que de acuerdo a la propuesta realizada por el Gobierno del Ecuador, deberán ser utilizados única y exclusivamente para continuar con la recompra de los bonos 2030 y 2035, salvo que el Decreto Ejecutivo autorizando la emisión diga otra cosa.