Introducción
En Ecuador escuchamos constantemente la necesidad de un pacto social, pero ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo implementarlo? Para esto, debemos analizar un poco el origen de la teoría: Primero podemos comprenderla al mirar la postura de Sócrates quien utiliza un criterio muy similar al del contrato social para explicar a Critón, por qué debía permanecer en prisión y aceptar la pena de muerte como deber cívico, o tal vez como fórmula grecolatina de unidad entre seres humanos. Es un modo visualizar al Leviatán hobbesiano como ese monstruo domesticado en función del bien social, es decir, el concordato social hace que el Estado tenga que cumplir los postulado y acuerdos de ese conclave social en el que los ciudadanos deciden.
Ahora ¿Está listo el Ecuador para esta alianza? ¿Las diferencias que los separan son insalvables o simplemente la egolatría nubla la vista y el sentido común? Yo doy mi voto que sí, pero primero habría que decidir si el encebollado se come con chifle o con canguil (debate ancestral generado entre mis alumnos de la U), puede usted poner más disputa o criterios, pero no siembre división erga omnes, por favor.
Desarrollo
Recientemente, pasamos por un proceso de intento de Constituyente y el resultado fue, no solo la negativa del pueblo, sino que un acto democrático que mostró que el pacto social es posible si se usa la fórmula que muchos llaman el borrado regional. El pacto social del Ecuador debe comenzar por allí, por comprender que la división en regiones es solo para National Geographic, que el sesgarnos regionalmente es una forma de autoflagelo y que el Cóndor no vive en la Amazonia, pero respira por el aire de sus árboles.
Siempre añadimos, que todo parte de una visión de país, de Nación, de sistema y es que el pacto social es eso un sistema armónico de engranajes, donde el resultado del acuerdo comienza en casa, lugar donde según los expertos estamos perdiendo la batalla con familias rotas y permisivas, o, peor aún, lucrando de actividades delictivas de sus miembros para luego argumentar “mi pobre angelito”.
Necesitamos la arremetida contra la vulgaridad, el irrespeto, y el impacto de la cultura narco como elemento diferenciador del acceso a la riqueza, el Estado debe ganar la confrontación en los barrios donde habita la desigualdad social y la exclusión; porque el pacto social también lleva un acuerdo cultural.
El pacto social en Ecuador comienza en casa, en acciones cotidianas, con ética, respeto a la diversidad y cultura de legalidad; solo así se puede enfrentar la desigualdad y fortalecer la cohesión nacional
Muchas veces este desacuerdo cultural comienza por no fomentar la lectura, por desconocer la historia y sobre todo olvidar la visión de unidad, lo que, convergente con una falsa visión de libre albedrío y de Estado paternalista, hace que se desconfiguren incluso los conceptos alrededor de las libertades fundamentales, las cuales bajo artilugios maniqueos se quedan en una galaxia paralela.
La Fundación Esquel en su Mesa de Convergencia “Pacto social por la vida y por el Ecuador” sugiere que un pacto social debe enmarcarse en 4 aspectos fundamentales a saber:
1. Ética social y pública
2. Respeto a la diversidad
3. Equidad en democracia,
4. Garantía de los derechos humanos.
Contestes con los mismos intentemos repensarlos y contextualizarlos
Ética social
¿Qué es? ¿Dónde se gesta? Creemos que se gesta en los pequeñas acciones de cada día, esto hace recordar a Eleanor Roosevelt cuando dijo “¿Dónde, después de todo, comienzan los derechos humanos universales? En lugares pequeños, cerca de casa; tan cerca y tan pequeños que no se pueden ver en ningún mapa del mundo”.
Por este mismo tamiz pasa la ética social, es como pararse en un semáforo en rojo a esperar, aun cuando en la calle no hay más autos. Es no decirle “María” a una indígena que te vende frutas, pues seguro tiene un nombre tan lindo como Sisa Mayumi, pero normalizamos el apodo y lo repetimos para que se perpetue la distancia o Hacienda Furukawa nos explote en el rostro como forma de explotación moderna y esclavizante.
Nos afiliamos con la cruzada de la cultura de la legalidad del Dr. Pablo Alarcón, que parece una voz única, pero en realidad, somos muchos ¿Será que debe ser asignatura solo de la universidad o debe volver a la educación inicial?
Respeto a la diversidad
En contraposición a este loable intento, aún existe en este “Ecuador amazónico”, como diría Roldós. Mucha gente que por miedo a la polémica se queda con la música dentro, sin darse cuenta que cada acción salva al país, pues la ética genera también un acto de cultura y cultura es lo que le sobra al Ecuador, pero su diversidad es a veces su mayor forma de exclusión, como cuando los indígenas salen a protestar y saben decir que protestan los indígenas, nos gusta explicar que protestan los ecuatorianos de raíces indígenas, y es que esta es una forma de pacto social unir el verde con el melloco y el maito.
El pacto social parte también de que la diversidad sea analizada sin sesgos, desde el respeto a los valores, las nuevas formas de entender el mundo, la alfabetización digital o el mirar más a las nuevas generaciones y dejarlas de tildar con símbolos o letras, pues son producto de nuestras propias decisiones. ¿O será que debemos regresar a la bendición de los padres y las abuelas, sin que el látigo manabita sea la regla, pero entender que IPhone nos cambió la vida? ¿Será que siempre hubo diversidad, pero antes no la veíamos, o creo que no la queríamos ver?
El pacto social también comienza por aceptar que la IA y las redes sociales han llegado y que, a nuestras masas desnutridas pero hiperconectadas se les manipula con un simple algoritmo de TikTok.
El pacto social exige respeto a la diversidad, equidad democrática y conciencia ciudadana; aceptar cambios tecnológicos y culturales es clave para unir al país y fortalecer la cohesión nacional
Equidad en democracia
No menos importante es la equidad en democracia, pues un demo que se agotó, un demo que no se instruye y que perdió el rumbo y el amor por el pasillo, pero que si se lo tocas se levanta a refutar, ese es el espíritu que se merece el Ecuador, el del orgullo nacional. Ese que sale en los partidos de la Tri, siempre que ganan (aclaración necesaria). El pacto nacional si algo necesita es abandonar la bipolaridad y los ismos, pues de eso se trata: democratizar no solo la unidad, sino abrazar el caos, que ojalá tengamos todo el caos que podamos soportar, porque en Ecuador seguimos copiando fórmulas, cuando deberíamos declarar el dialogo social como elemento de concordia nacional ¿Cuándo comenzaremos a ser veedores conscientes del proceso? Quizás cuando no haya proceso o cuando las gárgolas de la Basílica vengan a sacudirnos (creo que les falta muy poco).
Conclusiones
Puede ser que esta disección cause algunos escozores, pero como toda intervención quirúrgica, intervención que según usted la vea puede ser preventiva o de urgencia, pero en lo que usted no puede negarse es en la necesidad de esta. Y este pensar debe ser el que tengamos antes que decir, como el mensaje de entrada al infierno que nos describió Dante: “Deje aquí toda esperanza”.
Quizás esperaban que explicáramos doctrinalmente el pacto social y que desfilaran los autores de siempre, con los de ahora, los antagónicos con los concurrentes, pero pensamos que el pacto social, es un tema de cardiología no de doctrina.
