Las políticas nacionales de seguridad y salud en el trabajo representan un compromiso gubernamental que garantiza y promueve el derecho de las personas trabajadoras a ejercer sus actividades en entornos seguros, saludables y dignos. Para que estas políticas sean verdaderamente efectivas, resulta esencial considerar la compleja realidad del mercado laboral y la singular estructura productiva de cada país, así como abordar la heterogeneidad de riesgos ocupacionales que puedan amenazar la salud de la fuerza laboral.
"Una política pública solo es tan sólida como la evidencia que la respalda."
Construir políticas desde la evidencia

A la luz de esta premisa innegable, los perfiles, también denominados diagnósticos nacionales de seguridad y salud en el trabajo, constituyen insumos sumamente valiosos e imprescindibles. Al tiempo que la Organización Internacional del Trabajo les concede especial relevancia y recomienda emplearlos como cimiento base para la construcción de estas políticas nacionales. A pesar de ello, este mismo organismo internacional advierte que menos de la mitad de las políticas nacionales en los países de América Latina y el Caribe han sido elaboradas sobre un diagnóstico previo. En consecuencia, carecen de un sustento técnico sólido, lo que limita seriamente su eficacia y potencial capacidad para responder de manera adecuada las necesidades y desafíos específicos de cada país.
Desde el Observatorio Ecuatoriano de Seguridad y Salud en el Trabajo (OESST) hemos leído con especial atención, aunque aún en calidad de borrador, la propuesta de la Política Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo 2025–2030 de la República del Ecuador. Reconocemos las notables fortalezas que presenta este documento y, en este sentido, destacamos a modo de síntesis algunos de los aspectos que consideramos más relevantes, aunque somos conscientes de que existen muchos más elementos valiosos dignos de mención.
"Las fortalezas de una política también se construyen reconociendo sus oportunidades de mejora"
Avances que merecen reconocimiento
Sin duda alguna, la declaración explícita sobre la necesidad de garantizar condiciones de trabajo seguras y saludables para los trabajadores informales constituye un acierto notable y sumamente necesario. Este aspecto adquiere especial relevancia en el contexto ecuatoriano, donde una proporción significativa de la población trabajadora permanece fuera de la cobertura de la seguridad social. Del mismo modo, es destacable mencionar la amplitud conceptual al reconocer que los riesgos laborales afectan a la salud de los trabajadores de manera diferenciada, según su edad, género, condición social, discapacidad, etnia y tipo de empleo, lo que refleja un enfoque inclusivo y sensible a la diversidad de realidades presentes en la fuerza laboral. Asimismo, y en sintonía con las tendencias actuales, el enfoque humano orientado a garantizar el bienestar mental y emocional de los trabajadores representa otro valioso acierto de este borrador.
"La protección también debe alcanzar a quienes trabajan desde la informalidad."
Los desafíos pendientes

La otra cara de la moneda revela debilidades, comprensibles considerando la naturaleza preliminar de este borrador. Para fundamentar las observaciones, desde nuestra humilde opinión y susceptibles de ser subsanadas en un futuro, tomaremos como referencia el documento titulado “Perfil de la Seguridad y Salud en el Trabajo – República del Ecuador”. Se trata de un informe elaborado por la Universidad Espíritu Santo, la Universidad Internacional SEK y la Universidad Pompeu Fabra, por encargo de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social, en el que se refleja el panorama nacional y actualizado hasta 2025 respondiendo a los resultados del análisis de 45 indicadores agrupados en 5 dimensiones: marco legal e institucional; estructura productiva y mercado de trabajo; condiciones de trabajo; condiciones de salud; y recursos y actividades.
"La salud laboral debe entenderse desde una mirada inclusiva y diversa."
Sin datos no hay decisiones
Una de las principales recomendaciones que destaca este informe es la urgente necesidad de fortalecer los sistemas de información en seguridad y salud en el trabajo en Ecuador. Esta limitación, presente también en otros países de la región, dificulta obtener una visión clara y actualizada del estado actual en la materia. Llegados a este punto, resulta inevitable plantearse la siguiente interrogante: ¿cómo es posible elaborar políticas nacionales en ausencia de datos precisos, oportunos y confiables? Esta interrogante fue planteada durante el encuentro anual de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (PREVENCIA 2026), celebrado en Barcelona, España, en junio de 2026. Asimismo, será abordada este mes de agosto en el Seminario Internacional que reunirá a destacados expertos de la región, organizado por la Red Experta en Encuestas sobre Condiciones de Trabajo, Empleo y Salud, en la ciudad de Quito, Ecuador.
"Fortalecer los sistemas de información es fortalecer las políticas que protegen a las personas."
En conclusión, la mejora y consolidación de los sistemas de información en seguridad y salud en el trabajo constituye el principal desafío y prioridad que requiere el país para respaldar la toma de decisiones y el diseño de la Política Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo 2025–2030.…
