La premisa de este articulo suena más a pregunta de concurso millonario a la cual nadie hasta ahora ha dado respuesta efectiva, y sobre todo respuesta posible dentro de los límites legales y la normativa constitucional y laboral vigente en el Ecuador.
Es responsabilidad de todos el tratar de solucionar este difícil problema, pero sobre todo de aquellos que creemos que “algo” entendemos y sabemos en materia laboral, no basta quejarse sino proponer, aunque se, por seguro que cualquier propuesta, no solo la presente será materia de severos cuestionamientos provenientes de los que solo “identifican” el problema, pero no se atreven siquiera a intentar dar alternativas al mismo.
La rigidez laboral en el Ecuador
Es un hecho cierto, que en el ecuador tenemos uno de los sistemas laborales más rígidos de Latinoamérica, y esto no responde sino a una lógica de equilibrar la relación obrero-patronal, la cual claramente siempre tiene en los trabajadores el eslabón débil de la relación. Pero este hecho, es decir la protección de derechos laborales, el cual es totalmente entendible y justificable, genera una situación de extrema rigidez laboral en nuestro país.
Es importante recordar que las leyes deben evolucionar con el desarrollo de la sociedad, y el sector productivo es uno de los más dinámicos en su proceso de desarrollo y crecimiento global, y con este proceso evolutivo, se debería también ir avanzando y desarrollando nuevos y modernos, pero por, sobre todo, sistemas y procedimientos actualizados, mecanismos, procesos y modelos de contratación y de desvinculación eficiente y justa de los trabajadores que se requieren ocupen el espacio laboral.
Capital y generación de empleo
Ahora bien, debemos plantearnos, cual o cuales son los factores claves en la generación de empleo en un país, podría pensarse, como así lo repiten insistentemente ciertos sectores, que es debido a la antigüedad de nuestro código, o a la rigidez laboral en nuestras leyes contenidas, o al alto costo de vinculación y más alto aun el costo de desvinculación, en realidad no hay un motivo aislado ni único, son todos estos antes mencionados, pero el motivo más importante para la generación de empleo es sin duda la circulación de capital, es decir que haya dinero disponible en una sociedad.
"El capital es requisito básico para el nacimiento de negocios de todo tipo y tamaño"
El capital es requisito básico para el nacimiento de negocios de todo tipo y tamaño, sin este capital sería imposible, alquilar, adquirir infraestructura, activos, materia prima y otros insumos para empezar, pero no podemos desconocer que aun teniendo todo el capital necesario, vamos a necesitar al personal que hará que es el que va a necesitar mano de obra funcional e intelectual, para que los mismos una vez iniciados hagan funcionar el negocio darle sostenibilidad y generación de ganancias que a su vez permitan su propio crecimiento, expansión o diversificación, y con ello claro está la necesidad de contratar nuevos trabajadores mejorando la empleabilidad de un país.
Normativa laboral y decisiones de inversión
Pero acaso basta el dinero, porque he escuchado la frase “ las leyes no generan empleo”, y más que una verdad, es una mentira a medias, las leyes por si solas no generan empleo, pero hacen la diferencia al momento de escoger el lugar geográfico en el cual se emprenderá el negocio, claramente un inversionista se fijara en temas importantes para escoger realizar la inversión en determinado país, como las facilidades fiscales ( impuestos en general), políticas de crédito (público y privado), y sin duda facilidades laborales ( normativa laboral ).
Entonces si bien es cierto se requiere el capital para iniciar un negocio, también tendrá un peso importante en la decisión del inversionista si la normativa laboral vigente es más o menos amigable y sobre todo eficiente para el negocio, y la combinación de estos dos elementos no siendo los únicos son fundamentales para la generación de empleos.
Impacto social del empleo
¿Y porque es importante la generación de empleo en un país?, quizás para mejorar los índices de popularidad de determinado gobernante, o para mejorar las cifras macroeconómicas del país, si pero no, el empleo representa un ingreso económico para cada persona trabajadora, y estos ingresos provenientes de su trabajo, no representa únicamente su ingreso personal, sino que en realidad de manera total, o al menos parcial representan los ingresos de una familia completa, y con estos su estabilidad familiar por la posibilidad de con ellos cubrir necesidades básicas de alimentación, salud, seguridad y estudios. La familia es el pilar de sociedad en si la familia no se siente estable y segura se generan inciertos y preocupaciones en la misma y con ella en la sociedad general, lo cual puede al masificarse producir movilizaciones sociales que como hemos vivido en el Ecuador podrían terminar en procesos violentos que conmocionan a la sociedad con repercusiones económicas para todos los estratos poblacionales.
"Las leyes por si solas no generan empleo"
Nuestra normativa está llena de “distorsiones” y “desigualdades”, pero estas se justifican para generar “igualdad” entre quienes no son iguales (trabajador y empleador), la ley presume que ante el estado de necesidad de las personas por conseguir empleo, más aun con las cifras en Ecuador de desempleo y subempleo en general, estarán dispuestas a aceptar todo tipo de condiciones siendo algunas sumamente injustas para el trabajador y potencialmente violatorias de sus derechos laborales, por ello inserta en la legislación normas imperativas que garantizan al trabajador un empleo digno en las condiciones generales del mismo.
Normas entre estas, no siendo las únicas, los límites de la jornada laboral, su forma de distribución, el pago de utilidades a trabajadores, la doble jubilación (patronal y estatal), las indemnizaciones por desvinculación, y en general normas que terminan logrando un propósito diferente al pretendido por el derecho laboral, que en principio es la estabilidad laboral, normas que evitan nuevas contrataciones en el número que se necesitarían, ya que generan costos y dudas a los empleadores ante lo cual prefieren no contratar más.
Estoy totalmente de acuerdo en que los derechos de los trabajadores no pueden ser retroactivos, pero que pasa con aquellas personas que no tienen trabajo, o no tienen trabajo formal al menos, esas personas que no están cubiertas por los principios y normas del derecho laboral, de esas nos “desentendemos”, y le damos la espalda al problema para seguir debatiendo solo por las que si lo tienen.
En el ecuador debe al menos empezar a debatirse espacios para nuevas contrataciones, sean estas por nuevas inversiones, o expansión de negocios o diversificación de estos, la variable debe ser “nuevas contrataciones” por sobre la nómina regular del empleador.
"El empleo representa un ingreso económico para cada persona trabajadora"
Estamos ante un escenario deseado, sino ideal, si un negocio que inicia logra avanzar y sostenerse, más allá de la rentabilidad y su temporalidad en alcanzarla, pero si el negocio no va bien y deben cerrar, no solo que el inversionista perderá el dinero invertido, sino que además deberá endeudarse mas para cubrir los valores correspondientes a las liquidaciones de los trabajadores y otros pasivos laborales.
Propuestas para un nuevo debate laboral
Debe implementarse un régimen especial laboral, con el carácter de temporal, mediante el cual el gobierno a traves del ministerio que crea conveniente (trabajo o producción o ambos), califique el “plan de negocios”, o a lo gringo, “business plan”, que será el propuesto por el empleador para la necesidad de nuevas contrataciones, en este plan de negocios deberá señalarse el punto de equilibrio del mismo y su tiempo de alcance, es decir seis meses, un ano, dos , tres, dependerá del tamaño y tipo de inversión.
Deberá también incluirse el número de trabajadores que se requerirá contratar en cada área del negocio, una vez alcanzado el punto de equilibrio, todas esas contrataciones automáticamente pasaran al régimen regular de contratación con todos los beneficios contenidos en el código de trabajo, pero si no se alcanza el punto de equilibrio, o peor aún si el negocio no funciona como debió por diferentes motivos no imputables a conductas dolosas del empleador, y debe cerrar de manera definitiva, entonces se podrán dar por terminados los contratos bajo un régimen especial de desvinculación que no genere más cargas ni pasivos laborales a ser cubiertos por el inversionista.
“No es culpa de los trabajadores” eso me responderán algunos opositores a la idea, el que el negocio no vaya bien, ya que esto puede responder a un error en el espacio geográfico escogido, u otros, por eso debe calificarse objetiva y técnicamente el “plan de negocios” propuesto, justamente para minimizar la posibilidad del fracaso de este. Y si, no es culpa de los trabajadores, pero el hecho cierto de las cargas y costos en contra el empleador genera que los mismos prefieran no arriesgarse a invertir en el Ecuador, y ante eso la falta de generación de empleo, esta es la realidad.
Ahora hay alternativas a esta propuesta, fondos estatales en caso de cierre, líneas de crédito o refinanciamiento en caso de cierre del negocio, definitivamente opciones hay varias, y debemos recordar que todo es perfectible y por ello la necesidad del debate sensato, objetivo y técnico de este tipo de propuestas.
