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SALUD DIGITAL, UNA HERRAMIENTA DE INNOVACIÓN PARA EL 2026

Las herramientas tecnológicas están cada día más en auge y a nuestro alcance, por lo cual, implementarlas en la salud ecuatoriana sería algo positivo, desde aplicaciones para detectar cómo va la presión arterial hasta robots casi humanos atendiendo con IA (inteligencia artificial) a pacientes en un hospital.

Los sistemas de salud digitales actuales, en los diferentes centros de salud del país, no dan mucha seguridad de información y, además, están desactualizados. Incluso se ha reportado escasez de equipos tecnológicos como computadoras y, si las hay, son deficientes para una atención integral. Entonces, cabe una pregunta: ¿Es necesario aplicar la tecnología en la información sanitaria?

Sí, es necesario, porque agilita y da mayor eficacia a la atención médica; se evita la demora. En la medicina, cada minuto cuenta para el paciente, en especial en el área de emergencia. Hoy en día, los oficios de referencia, transferencia y de consentimiento informado todavía existen de manera impresa, es decir, en papel, o están en programas como Word y Excel. En este nuevo año, debemos plantearnos el implementar un software interconectado o programa para llenar de manera directa, en tiempo real y sin largos tiempo de espera, y ya no necesitar utilizar el correo institucional para comunicarse entre instituciones de salud o hacer pedidos de la información, pues este suele colapsar y se pierde esa información.   

a. Resolución a necesidades del personal de salud y pacientes.

En muchos casos, para facilitar la atención médica, es necesario un sistema de historias clínicas que esté conectado con la base de datos del registro civil nacional, ya que, de manera automática, saldrían los datos de filiación del paciente en pantalla y el médico en su atención no tendría la necesidad de preguntar y disminuiría el tiempo de atención. La tecnología en la salud sería de gran avance, ya que los resultados de imagenología o laboratorio clínico se enviarían por medio de un link a los celulares de los pacientes, así como los certificados médicos, para evitar que sean impresos, siendo este a su vez amigable con el medio ambiente. Adicionalmente, la salud digital permite llegar hasta zonas de difícil acceso para el personal de salud.

b. Desafíos

Si este nuevo año traerá consigo la innovación que el área de la salud tanto necesita, debemos considerar tambien sus limitantes. Por ejemplo, el personal de salud de mayor edad, dificilmente quiere actualizarse digitalmente. Además, zonas de díficil acceso suelen ser también zonas que no cuentan con una buena calidad de conexión a internet. Por ende, la consecuencia positiva del mayor alcance de esta herramienta o dispositivo digital, dependerá también de que tanto el paciente como el personal lo pueda y sepa utilizar, y se combata la alfabetización digital.

Adicionalmente, la seguridad y privacidad de datos debe ser estricta, con la vigencia de la Ley de Protección de Datos, la auditoría digital en salud y la creación de programas que protejan dicha información, precautelando que no exista ninguna vulneración.

En lo que concierne a la pérdida de la relación interpersonal con el paciente, sí es un punto a tomar en cuenta, pero pienso que, con la adaptabilidad tecnológica y preparación previa de instituciones a los usuarios y pacientes, no se perderá dicha relación, ya que la atención la efectuará un médico o enfermera, que son, biológicamente, seres humanos. Dentro de estos retos y riesgos, no creo que la digitalización de la salud conlleve una deshumanización del acto médico. Por ejemplo, en la República Popular de China, existiendo millones de ciudadanos, ya se incorporó la IA o inteligencia Artificial en Wuzhen Internet Hospital de la provincia de Jiangsu, en el cual robots humanoides atienden a pacientes como lo hacen los médicos comunes (Sarfraz, 2024). Esto no quiere decir que se van a cerrar los demás hospitales o se pierda la calidad de atención en un hospital en el que sí atienden médicos y enfermeras biológicamente humanos; pienso que hay que aceptar a la tecnología también, especialmente considerando las necesidades de nuestro sistema de salud. A pesar de que los costos y el mantenimiento sí se incrementarían, es hora que las autoridades sanitarias discutan como compensarlo.

El cambio, no será en la relación humana de la medicina, sino que se encontraría en la agilidad, facilidad, eficiencia y alcance del sistema.

c. Antecedentes

El uso de la tecnología en la salud se disparó con la pandemia del COVID-19. Esta, nos llevó al uso de la telemedicina (Llinás-Delgado et al., 2023) ampliando más el concepto de que un médico no solo debe tratar al paciente de manera presencial, existiendo medios tecnológicos útiles y, mejor aún, se crearon programas para mejorar la calidad de atención, aún con cada quien, en sus casas o áreas de trabajo, es decir, de manera remota. Ya sea con solo una cámara, una laptop y un micrófono, el sistema de salud tuvo que innovar de forma urgente y se lograron avances y métodos de trabajo que perduran en el tiempo.

Hay que tomar en cuenta que, después de la pandemia, se empezaron a divulgar, ya sea por medios impresos o por la TV, el uso de aplicaciones de celular para el monitoreo de la salud de la persona, así como relojes inteligentes que medían desde la presión arterial hasta la cantidad de grasa corporal que tenía la persona que lo usaba. Sin embargo, es sumamente importante que no olvidemos que los profesionales en la salud, médicos o enfermeras, defienden completamente que el uso del tensiómetro electrónico no suplanta al conocido esfingomanómetro y estetoscopio para la toma de la presión arterial, por lo que hay que ser cautelosos con las tecnologías a las que les confiamos la salud, y su veracidad.

Conclusión

Es necesario el uso de la tecnología en la salud, ya que, a medida que avanza el tiempo, la IA (inteligencia artificial) y la tecnología progresan y se vuelve útil incorporarlos en el ambiente laboral, especialmente en un sistema de salud con tantas deficiencias que la tecnología e innovación podrían ayudar a resolver. Se debería promover, de parte del Estado, un método de financiamiento para la creación y mantenimiento de un nuevo sistema informático para las instituciones de salud que forman parte del MSP con interconexión a demás instituciones de salud. Un sistema único que incluso las clínicas privadas u hospitales del día puedan utilizar. Todo esto por el bien del paciente, y pensando en ayudar a los profesionales de la salud.